Historia Oscar Muñoz

Historia Oscar Muñoz
septiembre 24, 2017

OSCAR AUGUSTO MUÑOZ ALONSO 

“Trataré de eliminar lo negativo de mi vida”

¿Cuál es el mayor problema de mi vida?

Recientemente mi otorrinolaringólogo me diagnosticó hipoacusia neurosensorial profunda bilateral (sordera profunda); y durante mi proceso para superar esta discapacidad, no recibía ingresos pero si tenía desembolsos. Mi hogar está conformado por mi esposa y dos hijos.

¿Cómo lo he estado enfrentando?

Cuando comenzó mi discapacidad auditiva, mi perspectiva fue negativa, me convertí en un pesimista y todo me salía mal.

Escogí el gozo

Sin embargo, reflexioné y decidí verme como una persona significativa, tenía que enfrentar todas mis debilidades del entorno a mi discapacidad auditiva porque estaba muy expuesto, era vulnerable y era un blanco fácil.

Entonces, creí en mi mismo de la manera correcta y cambié mi actitud, mi perspectiva la convertí en positiva, pasé a ser optimista, y lo primero que hice fue aceptar mi discapacidad auditiva, a reconocer las consecuencias de mi discapacidad auditiva y a convencerme de que el único que podía hacer algo al respecto era yo mismo, porque las cosas no se arreglan por sí solas. Empecé a creer lo mejor de todas las situaciones y finalmente inicié el proceso de eliminar lo negativo de mi vida de una manera proactiva para superar mis limitaciones auditivas.

Abordé mi discapacidad auditiva como un problema al que debía tratar como si fuera un amigo, lo abracé, lo acepté y vi en ese problema una oportunidad y no un obstáculo. Entendí que no era el momento para ser parte de la comunidad de sordos; decidí no anticipar mi derecho a mi pensión, no me pareció una opción el aprender el lenguaje de señas, y tampoco aprender visualmente la lectura de los labios. Comprendí cuál había sido el motivo por el cual perdí mi último empleo (para volver a escuchar) y comprendí el verdadero propósito de que sin ser abogado titulado tenía una especialización en derecho contencioso administrativo que me permitió hacer mi propia tutela para costear el proceso de mi rehabilitación.

Desde mi adolescencia tenía claro que la vida es difícil, que no es tan fácil como me lo querían hacer creer, que la vida es dura y eso me edificó en su momento, pero también me llevó al engaño de creer que todo funcionaba perfectamente, hasta que apareció mi discapacidad auditiva y plufff!, todo se derrumbó.

De manera natural comenzó a crearse un equipo de trabajo conformado por mi esposa, mis dos hijos y yo; la familia, a la que siempre he considerado como la piedra angular de la sociedad. Curiosamente, fue una de las mejores estrategias para solucionar mi discapacidad auditiva, puesto que tuve yo que volver a aprender a escuchar (borrón y cuenta nueva), y en ese sentido yo fui nuevamente un niño y mi esposa y mis dos hijos se convirtieron en mis “padres” y ellos me enseñaron a escuchar nuevamente.

Como familia asumimos el riesgo de que me practicaran una cirugía en cada uno de mis oídos, lo cual hace que sea irreversible al sistema de audición natural. Sin irnos por lo seguro aprendimos a vivir en el borde del precipicio. No fueron riesgos tontos, sino riesgos calculados. No le temimos al fracaso por correr riesgos. Los riesgos fueron una oportunidad que llevamos hasta sus límites y de esa manera crecimos todos.

Recuperada parcialmente mi audición, me convertí en un embajador de mi correctivo auditivo, un dispositivo de audición electromagnético conocido como implante coclear.

Ahora, nuestra familia vive en un gozo verdadero que siempre permanecerá. Ahora nuestra vida es mejor y muchas cosas mejores vendrán. Ahora vivimos con una actitud de gratitud, de servir, de edificar, de aumentar el valor de las demás personas.

Ahora, yo soy verdadera y auténticamente exitoso.

¿Cómo pensaré, cómo sentiré y cómo actuaré?

Mi problema de audición se puede volver a presentar en cualquier momento porque se solucionó con el uso permanente de unas prótesis auditivas que se pueden dañar o perder, pero podré responder con actitud positiva y realizando el proceso que he aprendido recientemente, junto con paciencia, disciplina y coraje. Recordaré que con mi discapacidad auditiva encontré un propósito para mi vida y que puedo seguir tocando mi propia música.

Otros

Todo lo anterior es hoy muy fácil de decir, pero fue más difícil de cumplir, del hacer.

En todo este proceso siempre estuvo, está y continuará estando Dios y mi familia; especialmente mi esposa que siempre está a mi lado para animarme y para darme una opinión franca sobre mi comportamiento.

Mi discapacidad auditiva no me ha detenido, por el contrario al aprender a vivir con mis limitaciones y al aceptarlas, me ha desarrollado más posibilidades, he logrado profundidad, poder, libertad verdadera y claridad en mi vida. Mejoré mi vida porque aprendí a eliminar lo negativo y a vivir con la convicción de que puedo lograr lo que me proponga.

Soy amante de la naturaleza y mi discapacidad auditiva no ha afectado mis actividades de pesca, caminatas, montañismo, camping. Sin embargo, con relación a mi anterior sistema de vida, solamente se han originado tres limitantes: Contacto permanente de los implantes cocleares con el agua, dormir con los implantes cocleares puestos, y pasar mi cabeza y/o los implantes cocleares por detectores potentes de metales.

¿Sabe usted cuánto cuesta escuchar?  ¡yo sí lo sé, cada mañana cuando despierto y agradezco a Dios por un nuevo día, en el que entre otras cosas, sí puedo escuchar!